Ingresó a la Legislatura el proyecto de Ley de Huella Balística para fortalecer la investigación criminal en Mendoza
Ingresó a la Legislatura el proyecto de Ley de Huella Balística para fortalecer la investigación criminal en Mendoza
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Seguridad y Justicia, busca dar un marco normativo al Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas y crear un Banco Provincial de Perfiles Balísticos.
El Gobierno de Mendoza presentó en el Senado provincial, el proyecto de Ley de Huella Balística, una iniciativa que busca consolidar mediante un marco normativo las capacidades tecnológicas y científicas que la Provincia incorporó para fortalecer la investigación criminal y avanzar en la trazabilidad de las armas de fuego vinculadas con hechos delictivos.
La presentación contó con la presencia de la vicegobernadora Hebe Casado; el presidente provisional del Senado, Martín Kerchner; el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi; el subsecretario de Justicia, Juan Carlos Jaliff; la jefa de Policía Científica, Erica Bengolea; y la responsable del Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas, Silvana Girula.
La propuesta tiene como objetivo otorgar continuidad institucional al Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas, inaugurado en febrero por el gobernador Alfredo Cornejo, y establecer la creación de un Banco Provincial de Perfiles Balísticos.
Durante la presentación, Rus destacó que la iniciativa forma parte de una estrategia integral para fortalecer las herramientas de investigación criminal de la Provincia y avanzar sobre el circuito ilegal de armas utilizadas en delitos.
“Lo que queremos hacer es cortar el circuito de armas”, señaló la ministra, al explicar que la incorporación de esta tecnología permite complementar otras herramientas que ya utiliza Mendoza, como los drones, las cámaras de videovigilancia, el reconocimiento facial y los laboratorios de genética.
Tecnología aplicada a la investigación criminal
El Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS) permite analizar las marcas particulares que las armas de fuego dejan tanto en las vainas servidas como en los proyectiles y compararlas con los registros incorporados a la base de datos.
De esta manera, una evidencia recuperada en una escena del delito puede ser cotejada con otras evidencias obtenidas en investigaciones diferentes y permitir detectar posibles vinculaciones entre hechos ocurridos en distintos momentos y lugares.
Desde su puesta en funcionamiento, el sistema registró 117 coincidencias entre vainas servidas y permitió obtener, por primera vez en Mendoza, seis correspondencias entre proyectiles.
La incorporación del análisis de proyectiles constituye una de las principales diferencias respecto del sistema utilizado anteriormente, basado en cotejos manuales a partir de fotografías. La nueva tecnología permite automatizar y sistematizar las comparaciones y ampliar el universo de evidencias que pueden ser analizadas.
Según se explicó durante la presentación, las coincidencias obtenidas permitieron avanzar en investigaciones relacionadas con homicidios, tentativas de homicidio, lesiones con armas de fuego, ataques contra viviendas y robos agravados.
En algunos casos, el sistema permitió relacionar hasta cuatro hechos delictivos diferentes a partir de evidencias balísticas coincidentes. También posibilitó conectar elementos recuperados en distintas escenas con armas posteriormente halladas y secuestradas por la Policía.
Las coincidencias balísticas constituyen información técnico-científica que debe ser integrada con el resto de las pruebas de cada investigación y no implican, por sí mismas, la identificación de los autores de un delito.
Un banco provincial para ampliar la trazabilidad de las armas
Uno de los principales componentes del proyecto es la creación del Banco Provincial de Perfiles Balísticos, que tendrá como finalidad reunir, sistematizar y conservar digitalmente la información obtenida del análisis de proyectiles, vainas servidas y muestras de armas de fuego.
El esquema seguirá una lógica similar a la de los bancos de perfiles genéticos: incorporar progresivamente nuevos registros y realizar comparaciones sistemáticas para detectar coincidencias que puedan aportar información a las investigaciones judiciales.
La propuesta contempla la incorporación de perfiles correspondientes a armas secuestradas, incautadas, decomisadas, halladas o recuperadas, además de las pertenecientes a la Policía de Mendoza y al Servicio Penitenciario Provincial.
También se prevé alcanzar a las armas afectadas a empresas de seguridad privada sujetas al control provincial, de acuerdo con las condiciones que establezca la reglamentación.
En el caso de los legítimos usuarios civiles, el proyecto establece un mecanismo de incorporación voluntaria, sin modificar ni sustituir las registraciones y autorizaciones que corresponden a la autoridad nacional competente.
Una herramienta para vincular hechos y reconstruir trayectorias delictivas
Durante la presentación, la ministra Rus explicó que el análisis balístico permite obtener información aun cuando el arma utilizada en un hecho no haya sido recuperada.
Como ejemplo, mencionó una investigación por un homicidio en la que no se encontró el arma utilizada. A partir de las evidencias recolectadas en la escena, el sistema permitió determinar la utilización de dos armas de diferentes calibres y establecer coincidencias con hechos ocurridos previamente y posteriormente en distintos sectores de la Provincia.
En otro caso, en el que sí se logró secuestrar el arma, los estudios realizados mediante el laboratorio permitieron establecer su utilización en otros hechos delictivos, entre ellos un robo a un vehículo y un caso de lesiones graves con arma de fuego.
Este tipo de análisis permite ampliar la investigación más allá de cada hecho individual y aportar información para reconstruir posibles trayectorias delictivas, vincular causas y orientar nuevas líneas de investigación.
La ministra remarcó que esta herramienta también puede contribuir a generar inteligencia criminal sobre el origen y circulación de las armas y municiones utilizadas por organizaciones delictivas.
Una inversión provincial que ya muestra resultados
El Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas fue puesto en funcionamiento a partir de una inversión provincial superior a 1,6 millones de dólares.
De acuerdo con lo informado durante la presentación, en sus primeros ocho meses de funcionamiento el sistema trabajó con una base inicial de evidencias y alcanzó resultados que representan un salto significativo respecto del sistema de cotejo manual utilizado durante los años anteriores.
La nueva tecnología permite analizar de manera automatizada las marcas que quedan en las vainas y proyectiles, generar muestras testigo a partir de armas secuestradas y comparar la información con los registros existentes.
Mendoza avanza además en la articulación de esta base con sistemas de identificación balística de fuerzas federales, con el objetivo de fortalecer el intercambio de información y ampliar las posibilidades de investigación en delitos vinculados con el contrabando, el narcotráfico y la circulación ilegal de armas.
El proyecto busca consolidar una política de Estado
La iniciativa establece que el Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas funcionará como un organismo técnico-científico especializado bajo la órbita del Ministerio de Seguridad y Justicia, a través de la Jefatura de Policía Científica, dependiente de la Dirección General de Investigaciones.
Además, contempla procedimientos específicos para la recepción, procesamiento y resguardo de las muestras, con protocolos destinados a garantizar su integridad, seguridad y trazabilidad y el cumplimiento de las reglas de cadena de custodia.
El proyecto también prevé mecanismos de cooperación e intercambio de información con otros organismos y una implementación progresiva del Banco Provincial de Perfiles Balísticos.
De esta manera, el Ejecutivo busca incorporar a la legislación una herramienta tecnológica que ya se encuentra operativa y que, a partir de su consolidación normativa, permitirá ampliar progresivamente la base de información disponible para la investigación criminal.
Fuente: Prensa Senado




